domingo, 20 de julio de 2008

Amigos

Tener un amigo puede significar muchas cosas, dependiendo siempre de la capacidad emotiva y sensitiva de quién lo tiene.Hay quienes llaman “amigo” a todo conocido, a compañeros de trabajo, a clientes, etc…Pero conozco pocos que saben del verdadero valor de la amistad.En estos días ya se ha dicho todo sobre este sentimiento, sería repetitivo y hasta cansador, incurrir en las mismas palabras.Por eso este texto es sólo para contarles qué, habiendo recogido en mi vida muchos y valiosos amigos, el contar con alguien que está afuera de nuestro círculo familiar y con quién podemos compartir las simples cosas de la vida, es un regalo maravilloso.Hablar es gozar, dar es gozar, expresar lo que tenemos dentro y saber que llega a un buen oído es proveerse de un placer intenso e invaluable.En estos veloces tiempos, en estos días rutinarios y agobiantes, es menester poseer en el hueco de nuestra memoria, el signo de una amistad fuerte y concisa.Tocar una puerta y ser recibido con una sonrisa sincera; hacer una llamada telefónica y escuchar que del otro lado la voz que nos atiende se alegra de oírnos; dejar escapar un secreto en susurros y estar seguros que el mismo será enterrado en la profunda confianza de quién lo recibe, son absolutas bellezas con las que el ser humano fue ofrendado y a las que suele restar importancia.Agradezcamos pues, lo que Dios puso en nuestras manos. Digamos gracias y de verdad, por ser los únicos animales en tener la fortuna de sembrar y cultivar ese hermoso sentimiento que es la amistad.